2 meses de detención en Rusia de una basquetbolista estadounidense, su caso sigue siendo un misterio


Poco y nada se conoce de la situación de Brittney Griner, arrestada en el aeropuerto de Moscú por llevar aceite de cannabis


En la mayor parte del mundo a esta altura, los productos derivados del canabis son absolutamente legales, pero ese no es el caso de Rusia.


La jugadora de la liga profesional de basquetbol femenino de los Estados Unidos, Brittney Griner, dos veces ganadora de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, está enfrentando una situación difícil. Por un lado, según las leyes rusas, cometió un delito (intentar ingresar al país un derivado de la marihuana). Pero por otro, el contexto es particularmente desfavorable.


A raíz de la guerra en Ucrania, la relación entre Estados Unidos y Rusia es la peor en décadas. A esto se suma que Griner es una prominente activista de los derechos LGTBQ+, que por el momento ya lleva dos meses en prisión en un país que condena y ataca a los miembros de esta comunidad.


Al tratarse de una atleta tan destacada, la lógica indicaría que su caso generaría indignación en el país, y se estaría hablando de esto con frecuencia. Sin embargo, dos meses han pasado y se cuenta con los dedos de una mano las veces que el caso se nombró de manera masiva en los medios.


Muchos creen que a propósito el Departamento de Estado no quiere convertir el tema en uno público, para no agregarle a Griner valor extra que la convierta en objeto de negociación para los rusos. Una estrategia entendible al comienzo, pero cuando ya pasaron más de 60 días de su detención y nada parece haber cambiado, algunos empiezan a cuestionarse la estrategia.


Según la ley rusa, pueden pasar hasta 18 meses para que un detenido vaya a juicio. En esos meses, ni siquiera el consulado puede tener contacto con la persona. Una vez que pase el proceso judicial, si es encontrada culpable, podría enfrentar hasta 10 años en prisión.


Griner tiene un equipo legal especializado, que lo único que confirmó hasta el momento de manera pública es que están a la espera de una audiencia el próximo mes pero se desconoce qué puede llegar a pasar en ese momento.


El caso es particular por el carácter público de la detenida, pero la realidad es que son miles los estadounidenses que están detenidos en prisiones en el exterior, muchos de ellos con cargos por temas relacionados con drogas, y es muy poco lo que el departamento de estado puede hacer ya que no tienen jurisprudencia allí. Como mucho, en la mayor parte de los casos, pueden ofrecer visitas consulares (que en el caso de Griner no fueron aceptadas por los rusos) y ayudarlos a conseguir un abogado.


Tampoco legalmente puede el departamento de estado dar información acerca de los casos, a menos que la persona firme un documento declarando que renuncia a su derecho a la privacidad, algo que Griner no ha hecho.


En los casos en los que el departamento de estado suele ser más vocal es cuando están seguros que el ciudadano estadounidense detenido es inocente. Si bien para la ley estadounidense lo que hizo Griner no es ilegal, para la ley rusa lo es, dejando sin muchos argumentos a los estadounidenses.


Hay mucho secretismo alrededor de este caso, que en buena parte viene por la estrategia legal del equipo de defensores de la atleta. Griner se encontraba en el aeropuerto de Moscú a mediados de febrero intentando volver a los Estados Unidos después de haber jugado en la liga de basquetbol femenino de Rusia, de la cual también participa. Según la documentación de su arresto, en su maleta encontraron cartuchos de cigarrillos electrónicos con un aceite derivado del canabis.