• staff poder politico

ABYA YALA


Abya Yala es el nombre dado al continente americano por el pueblo Kuna de Panamá y Colombia antes de la llegada de Cristóbal Colón y los europeos. Literalmente significaría tierra en plena madurez o tierra de sangre vital[1].

Hoy en día, diferentes organizaciones, comunidades e instituciones indígenas y representantes de ellas de todo el continente prefieren su uso para referirse al territorio continental, en vez del término "América".

El uso de este nombre es asumido como una posición ideológica por quienes lo usan, argumentando que el nombre "América" o la expresión "Nuevo Mundo" serían propias de los colonizadores europeos y no de los pueblos originarios del continente.

Gracias a los criollos que pergeñaron nuestra independencia. Gracias a los verdaderos "libres pensadores" que retomaron los principios de libertad, igualdad, fraternidad. Gracias a quienes no dieron un paso atrás y le entraron, junto con el pueblo, a los catorrazos, que padecieron persecución, prisión, tortura, muerte y humillación póstuma. No puedo ni quiero renegar de ellos. Si España es la "madre patria", Abya Yala es el "padre patria": ¿qué haría una madre sin un padre?

Doy gracias a las tradiciones antiguas que nos legaron ocarinas, flautas, caracoles, sonajas, teponaztlis, y cualquier cantidad de sonidos autóctonos. Doy gracias a las culturas europeas que nos legaron todos los instrumentos de cuerda, desde los que nacieron el chaquiste y el charango, el guitarrón, la concha, el cuatro venezolano, la jarana, el sensacional trecillo, el arpa venezolana, y el arpa jarocha. Gracias por el fandango, gracias por la música jarocha y la huasteca, por todos los ritmos cubanos que disfrutamos tanto, por la cumbia (la tradicional) y por todos los que tocamos hoy en día y que reconocemos como propios; reconozco que nacieron del sincretismo y no pienso descartarlos por una tonta vendetta en contra de lo que fue y será manifestación de la humanidad por controlar a la humanidad.

¿Y qué decir de la gastronomía? Abya Yala le ha dado al mundo, sin mezquindad alguna, maíz, jitomate, aguacate, cualquier variedad de chiles, cualquier cantidad de cucurbitáceas (todo tipo de calabazas) y con ellas el pipián, nopales, tunas, chocolate (que en Europa ha sido refinado hasta el infinito) y... cómo olvidar a la bendita papa que ha sido en muchos países europeos el sustento de los pobres. Europa nos dio, a cambio, muchos ingredientes que fueron originarios de sus tierras y a los que agregaron los que conocieron antes a través de Asia y África: todas las gramíneas que no existían en Abya Yala (arroz, cebada, trigo...), ajo y cebolla, cítricos, café, caña de azúcar, higos, laurel y una lista extensísima de condimentos, cerdo, vacas, ovejas. ¿Qué sería de la pizza sin jitomate?, ¿qué sería de las famosísimos asados argentinos o de las carnitas mexicanas?... bueno, hasta en Asia el jitomate es ingrediente principalísimo.

No puedo ni quiero desdecir de mis ancestros, desde los desconocidos indígenas que (por sumisión o por agrado) aceptaron formar parte de mi árbol genealógico, hasta los palurdos Pérez y los aristócratas Tablada. Solicito perdón si me catalogo como chilanga por cuarta generación (o "chilanga aria"); junto con este grupo de élite tendremos el dudoso honor de sobrevivir a la siguiente guerra mundial o a cualquier apocalipsis (al igual que las cucarachas), ya que nuestro organismo ha evolucionado para procesar cualquier tipo de veneno ambiental y las más antinaturales condiciones de vida.

[1]López Hernández, Miguel Ángel (2004). Encuentros en los senderos de Abya Yala (1ª edición). Quito, Ecuador: Ediciones ABYA YALA. p. 4. ISBN 9978-22-363-0.