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El día en que Emilio Azcárraga demostró su verdadero poder



​Hace casi tres años, en el Pacto por México, se acordó, entre otros temas, la realización de la reforma en materia de telecomunicaciones y uno de los compromisos fue impulsar el cambio tecnológico en México, por medio del denominado apagón analógico, definido como el cese de las transmisiones analógicas para dar paso a la Televisión Digital Terrestre (TDT).

La transición de la tecnología analógica a la digital es un proceso de alcance mundial que se ha estado llevando a cabo desde hace más de una década en el mundo. En Estados Unidos una de las primeras acciones de Barack Obama al llegar a la presidencia fue posponer la fecha del apagón, para que la gente pudiera comprar el dispositivo de adaptación para la recepción de la señal de televisión.

México es el único país en el que las autoridades decidieron regalar televisiones a la población de escasos recursos y lo hizo a través de un padrón de beneficiarios de la Secretaría de Desarrollo Social.

Ahora, cuando el plazo para que se realice el apagón analógico está a poco más de dos meses, deberá concretarse el 31 de diciembre, algunos de los involucrados en el tema solicitan que se prorrogue a fin de estar en condiciones de llevar a cabo la transición tecnológica.

Los especialistas señalan que el problema consiste en que algunas empresas de televisión y los sistemas públicos de televisión, no hicieron las inversiones necesarias para transitar a la Televisión Digital Terrestre (TDT).

En el caso de los sistemas públicos de 16 entidades, integrantes de la Red de radiodifusoras y televisoras públicas, acudieron a la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados a solicitar 4 mil millones de pesos etiquetados para su actualización y modernización tecnológica y un año de prórroga.

El presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones, Gabriel Contreras, manifestó que no habrá marcha atrás en el proceso del apagón analógico. "No es un capricho, esta es una decisión tomada por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Es una cuestión que no tiene que sorprender a nadie. Es una realidad observada en todos los países donde se ha realizado el apagón".

Por su parte el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, informó a la Comisión de Comunicaciones de la Cámara de Diputados, que el apagón de señales analógicas de televisión deberá ocurrir el 31 de diciembre. Indicó que a la fecha se han entregado 6.2 millones de televisiones de los 10 millones prometidos a personas de escasos recursos y se han “apagado” señales analógicas en diversas ciudades del país, entre las que destacan Ciudad Juárez, Mexicali, Reynosa, Saltillo, Tijuana y Monterrey.

El apagón analógico ha sido motivo de controversias. Según la presidenta municipal de Monterrey, Margarita Arellanes, el gobierno federal entregó 48 mil 381 televisiones, cantidad insuficiente, porque hacen falta hasta 400 mil televisiones adicionales, para permitir que personas de escasos recursos reciban la televisión abierta digital.

Lo sucedido en Monterrey desató una polémica en la que intervino el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga. “Se puede hablar de dejar la señal analógica por un tiempo. No sé los otros medios, pero en Televisa estaríamos de acuerdo en hacerlo. Estamos claros que el mandato constitucional habla del 31 de diciembre, pero lo que nos preocupa, con los números arrojados en la ciudad de Monterrey, es que entre 10 y 16 por ciento de la población de Monterrey se quedó sin señal de televisión".

Calculó Emilio Azcárraga que, de cumplirse el plazo del apagón, entre 7 y 8 millones de personas en el país tendrían cancelado su derecho a ver la televisión abierta. Hizo notar que las televisoras se prepararon con anticipación desde hace 11 años y que las suyas están listas, pero el reparto de pantallas va muy lento.

La intervención del presidente de Televisa tuvo pronta respuesta. El presidente del Senado Roberto Gil Zuarth informó que en esa cámara analizarán la posible prórroga del apagón analógico solicitada por las fracciones parlamentarias del PRI, PAN y PRD, después de haberse reunido con el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Es un hecho que la determinación de las autoridades de cumplir con el plazo establecido del 31 de diciembre no había cambiado hasta que intervino Emilio Azcárraga y entonces su promoción tuvo la respuesta del legislativo, el único actor que puede modificar la ley, para ajustar los plazos para transitar hacia una nueva tecnología.

Algunos analistas interpretan que la ausencia de algunos millones de televidentes al frente de sus aparatos sería inconveniente para la aplicación de las tarifas por publicidad de las empresas dominantes de televisión.

En todo caso cabe preguntar ¿y cómo le van a hacer los que no están en las listas de la Sedesol? Para millones la televisión es la única vía de acceso al entretenimiento. ¿Si los únicos beneficiarios de la venta de publicidad son los dueños de las televisoras, no deberían ellos entregar televisiones a sus clientes cautivos? Usted cómo la ve.