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¡Qué desmemoriado, don Vicente!



Bitácora del director

PASCAL BELTRÁN DEL RÍO

08 de Marzo de 2016

Después de haber vivido como reportero su irrupción en el escenario político y su ascenso hacia la Presidencia, me sorprenden las palabras que pronunció el fin de semana el expresidente Vicente Fox sobre los candidatos independientes.

El guanajuatense parece haber perdido la chispa que lo llevó a ser un personaje absolutamente irreverente en el escenario político.

¿Quién puede olvidar las boletas electorales que se colocó en las orejas en la Cámara de Diputados en 1988? ¿Y sus declaraciones como la de tele y changarro? ¿Y su huelga política? ¿Y los saludos a sus hijos en la toma de posesión?

Por supuesto, hubo quien interpretó que esos dichos y esos hechos eran signo de irresponsabilidad y hasta de locura, pero para muchos millones de mexicanos fue un viento fresco agradecible en la acartonada, solemne y muy poco ventilada política mexicana.

Júzguese aquello como se quiera, pero es muy poco congruente que Fox ahora pretenda descalificar a los independientes. Y hacerlo en la tierra de El Bronco y en momentos en que un excolaborador suyo, Jorge Castañeda, está impulsando su propia candidatura para participar en 2018.

Los independientes, dijo Fox en Monterrey el sábado, “son personas de carne y hueso que son un grave riesgo y, si no obedecen a las ideologías o marcos estructurados de los partidos, pueden convertirse en la locura”.

Recuerdo que esa era, justamente, la crítica que el entonces jefe nacional del PAN,Carlos Castillo Peraza, hacía a Fox, quien, desde la gubernatura de Guanajuato, se saltaba todas las trancas y chantajeaba a su partido para que aceptara su candidatura o ninguna.

¿Acaso no formó Vicente Fox su estructura paralela al PAN, llamada Amigos de Fox, una estrategia en la que, por cierto, Castañeda participó de manera muy importante?

Si alguien no obedeció la ideología y los marcos estructurados de su partido fueFox. Habrá quien diga que fue bueno en su momento y quien lo deplore a la luz de los resultados de su gobierno. Pero de que es un hecho, lo es.

Fox fue, en los años 90, lo más parecido a un candidato independiente. En aquel tiempo, no había de otra: los partidos tenían el monopolio de las candidaturas; hoy, afortunadamente no es así.

Otra cosa es decir, como me lo expresó el presidente Enrique Peña Nieto en la entrevista que acabo de realizarle, que los independientes, cuando ganan, terminan dándose cuenta que es más difícil gobernar que hacer campaña –cosa que Fox también dijo en Monterrey–, lo cual es cierto.

Pero ¿descalificar a alguien que quiere incursionar en la política por el solo hecho de que no quiere sujetarse a un partido? ¿Afirmar que eso no es una panacea, como si los partidos sí lo fueran? ¿Él, quien no quiso renovar su militancia en el PAN?

A Fox se le están olvidando muchas cosas recientemente. Como que fue él quien inició la llamada guerra contra las drogas, y no Felipe Calderón. ¿O ya no se acuerda don Vicente de su operativo México Seguro, en el que usó fuerzas militares con uniformes de la Policía Federal Preventiva?

APUNTES AL MARGEN

El PRI no quiere que se le repita en Jalisco un escenario como el de Veracruz y Quintana Roo, en el que un mal trabajo del mandatario estatal ponga en riesgo retener la gubernatura y, encima, tenga que aceptar que el gobernador intente imponer a su delfín como candidato a sucederlo.

Por eso, con dos años de anticipación, el PRI nacional ordenó la remoción del dirigente estatal del partido, Hugo Contreras Zepeda, y su secretaria general,Ángeles Arredondo. El cambio llega tarde, pues hace nueve meses que el partido tricolor perdió de forma estrepitosa en la zona metropolitana de Guadalajara, ante Movimiento Ciudadano y Enrique Alfaro.

El PRI sabe que Alfaro tiene un pie en la gubernatura y