Cienfuegos: “La violencia no se resuelve con balazos”


El secretario de Defensa de México critica la estrategia de seguridad en el combate al narcotráfico


El secretario de Defensa suele ser un personaje que no figura mucho en el gabinete mexicano. Los generales que han ocupado el cargo optan por un perfil discreto, alejados de los reflectores y poco dispuestos a hablar con la prensa. Este jueves, sin embargo, las palabras de Salvador Cienfuegos sobre el desgaste del Ejército en los diez años de la guerra contra el narcotráfico han marcado la agenda. “Esto no se resuelve a balazos”, dijo el general sobre la violencia a un grupo de periodistas.

Los diez años de violencia de la guerra contra el narcotráfico han dejado más de 100.000 muertos, cerca de 30.000 desaparecidos y 35.000 desplazados. Ante este panorama, Cienfuegos dijo estar en favor de que el Ejército deje las calles. “¿Quieren que estemos en los cuarteles? Adelante. Yo sería el primero en levantar no una, las dos manos para que nos vayamos a hacer nuestras tareas constitucionales”, dijo el general al recordar que el ministerio que encabeza fue creado para la seguridad exterior y que la seguridad interior está a cargo de la Secretaría de Gobernación (Interior).

UN MAL AÑO

El general Salvador Cienfuegos reconoció que el 2016 no ha sido bueno en materia de seguridad por el repunte de varios delitos. “Al ciudadano no le importa si aseguran muchas toneladas de droga o se detiene a determinados personajes, lo que le preocupa es que no le roben, que no lo extorsionen y no lo secuestren”. Las cifras del Gobierno mexicano revelaron un aumento de estos delitos en octubre. Con 144 secuestros, hay que remontarse al verano de 2014 para encontrar una cifra peor.

El general Cienfuegos habló con franqueza sobre la incertidumbre en la que se mueven los soldados mexicanos, comisionados por el presidente Felipe Calderón para combatir a los cárteles desde el 11 de diciembre de 2006. Desde entonces, los operativos castrenses han sido señalados por el alto índice de letalidad que producen por el uso excesivo de la fuerza y por reiteradas violaciones de derechos humanos. “¿Qué queremos? Que las fuerzas armadas tengan un marco [legal] que los respalde cuando tengan que actuar, que no seamos señalados por cuestiones que son propias de las operaciones que realizamos… nos encantaría que la policía hiciera su tarea para lo que está”, afirmó.

El general también reclamó a los políticos encargados de las estrategias de seguridad por el debate de la Ley de Seguridad Interior. El texto, que ha sido materia de estira y afloja entre militares y políticos, modifica el artículo 89 constitucional, que regula las tareas de las fuerzas armadas. Una de ellas es la de asumir las funciones de seguridad pública de corporaciones policiacas corruptas o incapaces de enfrentar a la delincuencia organizada. Los defensores de derechos humanos han criticado la ley porque consideran que podría permitir declarar el estado de excepción en algunos sitios del país.