De promesas para el México moderno.



Cuando termine de leer “Batallas en el desierto” de José Emilio Pacheco, recuerdo la sensación de un retorcijón en el estómago al leer la línea “un porvenir de plenitud y bienestar universales” para el México moderno que se veía venir por el año dos mil.

Debido a los recientes acontecimientos de hace algunas semanas, es que me hizo recordar ese libro que leí hace algunos meses, uno de los casos más tristes, el asesinato de una joven estudiante, seguido por el movimiento sísmico del 19 de septiembre y la lenta acción del Gobierno para actuar ante emergencias de desastre natural, así como la lluvia de cuestionamientos sobre el destino del dinero donado, pasando por el aumento de los índices delictivos.

Al recordar el esperado México Moderno de esa época, el sentimiento de indignación que imperó en mí, retorno a mi México actual, diecisiete años después, los inicios del México en el que ya abundaba el México; de la delincuencia, de la corrupción, de la impunidad, del enriquecimiento desmesurado, de la desigualdad, entre otros adjetivos que continúan en mayor medida.

Definitivamente continuamos con un México lleno de promesas, que se ha consumido por la corrupción y la impunidad, en el que la violencia y la injusticia van en aumento, en el que la víctima se convierte en el punto de ataque, en el que las personas prefieren quedarse calladas a ser víctimas de alguna represalia, en el que los delincuentes pueden hacer y deshacer porque el sistema tiene tantas grietas como puertas para salir y en el que las leyes son reducidas a beneficios personales.

Pero dentro de todas esas batallas, cada día las personas luchan otra batalla: se levantan para ir al trabajo, estar con la familia, disfrutar, ayudar al prójimo, educar mejores niños, cuidar y respetar a la naturaleza y a los animales, no quedarse callado, de fomentar valores, personas que cada día desde su trinchera hacen una mejor ciudad y sociedad, con acciones que podrá alguien ver o no, pero que repercutirán, para ir creando una cadena en espera de un cambio para este México que cada día se hunde más.