AMLO MANDA “AL CARAJO” A LOS LÍDERES CHARROS DE PEMEX


El Presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que no dará plazas a líderes sindicales de Pemex que no tengan razón. Se dará prioridad a quienes tengan más antigüedad.


López Obrador advirtió desde su conferencia de prensa que aunque los dirigentes petroleros tomen la Torre de la empresa estatal, su gobierno no cederá. Aseveró que no se darán plazas por encima de aquellos que tiene más antigüedad o “no se mocharon”.

“No es ‘a ver yo tomó la Torre de Pemex porque a mí me tienen que dar los contratos’ o ‘A mí me tienes que dar las plazas’. Pues tómala, no te vamos a dar los contratos, no te vamos dar las plazas si no tienes razón y si vas a dejar afuera a trabajadores que tienen antigüedad o que no están cercanos a ti, o que no se mocharon. Eso ya se acabó.”


Las declaraciones del mandatario se dan después de que el martes pasado trabajadores de la sección 35 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) tomaron las inmediaciones de la Torre Pemex por 5 horas. Entre las exigencias de los trabajadores se encuentran obtener plazas, créditos hipotecarios y apoyos para vacaciones.


Aunque cabe aclarar que el presidente dijo que Pemex está abierto al diálogo. No obstante se está corrigiendo el sistema de privilegios que ponía en primer lugar el influyentismo.

“Que se busque dialogar y que las demandas justas sean atendidas. En el caso de Pemex hay disposición para llegar a acuerdos; sin embargo, han habido cambios para la entrega de las plazas, que antes se entregaban de manera discrecional por parte de los líderes sindicales y no necesariamente se entregaban las plazas a los que tenían más antigüedad, sino a los más cercanos o que tenían más influencia.


Asimismo, añadió que el descontento actual se debe a que los “líderes charros” están perdiendo sus privilegios.


“Eso se está corrigiendo y de ahí viene una inconformidad que hay que atender, que hay que informarle a los trabajadores, y hay quienes siempre quieren llevar agua a su molino, líderes charros que todavía hay, que sienten que están siendo desplazados, sienten que ya no pueden seguir medrando y azuzan. De todas maneras hay que atenderlos, pero no irnos con la finta, porque había sindicatos poderosísimos y líderes sindicales que vivían rodeados de atenciones, de privilegios”, señaló

El presidente hizo la diferenciación entre trabajadores y líderes sindicales. Aclaró que estos últimos vivían del influyentismo y la corrupción. Ellos y sus demandas, dijo el tabasqueño, se pueden ir “al carajo“.

“Dije la otra vez que al carajo y dicen que es una grosería, los marinos saben qué es que se vayan al carajo, nada más que hay que buscarlo en el diccionario. Pero sí al carajo todo eso, los términos que se usaban en la marinería”, comentó López Obrador.


Finalmente, el mandatario criticó que antes existían sindicatos poderosos y líderes que vivían rodeados de privilegios, pero eso ya no se permite.