Ante la amenaza rusa, los ucranianos aprenden técnicas de supervivencia y autodefensa


Un porcentaje creciente de ciudadanos cree que una invasión de Putin es posible y un contingente de entrenadores cada vez mayor los prepara para lo peor


En un barrio de Kiev, unas 300 personas participaron este domingo en un entrenamiento militar en el predio de una fábrica abandonada ante el temor de una invasión por parte de Rusia, que concentró unos 100.000 soldados en la frontera.


Esta actividad, organizada por un partido nacionalista creado por ex voluntarios que combatieron contra los separatistas en el este de Ucrania desde 2014, se denomina “En lugar de entrar en pánico, prepárate”.


“El pánico puede aparecer cuando la gente no sabe cómo reaccionar, cómo utilizar un arma, cómo defenderse, qué hacer en caso de tiroteo”, explicó Maksim Jorin, ex comandante del polémico batallón Azov, al acoger a los participantes que formaban filas bajo los copos de nieve.


En pequeños grupos, los participantes, sobre todo jóvenes, pero también familias enteras, aprendieron a cómo sostener y manejar un arma utilizando réplicas de fusiles kalashnikov de madera.


Recibieron además capacitación en primeros auxilios y, en un edificio en ruinas, les mostraron cómo moverse en el interior de un edificio tomado por el enemigo.


“¡La pierna izquierda está de nuevo mal colocada!” le espeta un instructor a un joven que está aprendiendo a manejarse con un arma en las manos.


“Es mi país ¿cómo no voy a preocuparme?”, explica a la agencia AFP Evgueni Petrik, de 20 años. ¿Cree él en una próxima invasión rusa? “Probable o no, no soy quien para juzgarlo, no soy adivino. Pero, hay que estar preparado”, apostilla.


En un bosque ubicado en las afueras de Kiev, un grupo de civiles ucranianos aprende a cavar refugios en la nieve.


“Si Rusia ataca, es muy importante conocer estas técnicas”, resume Artem Kuzmenko, informático de 29 años, que participa en un curso de supervivencia de dos días.


Ucrania, una ex república soviética, está acostumbrada a la guerra.


Desde 2014 lucha contra los separatistas prorrusos del este del país en un conflicto que ya dejó más de 13.000 muertes.