Arranca pasarela para elegir nuevo líder petrolero


Aspirantes llegan a Palacio Nacional con Biblias, promesas y hasta olvidan discursos


Entre biblias, evocaciones a Dios, acusaciones de traidores y sin la presencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, inició ayer la inédita pasarela de aspirantes al cargo del secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), en el escenario de la conferencia mañanera, en Palacio Nacional.


Luego de que el Presidente llamara a los petroleros a que voten en libertad, Luisa María Alcalde, titular del Trabajo y enfundada en su calidad de moderadora, indicó que cada uno de los primeros cinco aspirantes, de una lista de 25, tendrían el micrófono por cinco minutos.


El primero fue Ricardo Aldana, actual tesorero del sindicato y quien es señalado de ser parte del grupo del ex dirigente Carlos Romero Deschamps.


Serio, Aldana prometió defender el contrato de trabajo, la salud, seguridad y el empleo, y la transparencia en el sindicato. Luego siguió María Cristina Alonso, trabajadora de la Sección 44 de Villahermosa, Tabasco, quien se lanzó contra Aldana, a quien acusó, con su mano izquierda, de traidor.


“Abusando de la posición que ocupan nos quieren dejar en total desventaja, son unos traidores. Esos proyectos están camuflados para darle continuidad a la corrupción de Deschamps”.


El tercero fue Daniel Aranda, quien con Biblia en mano pasó al podio. Acusó que nunca ha recibido reparto de utilidades porque todo ha sido robo y saqueo “para metérselo a la nariz”.


“Haré las cosas bajo el temor de Dios, aquí la pongo. Que Dios me los bendiga y que mis compañeros sean sabios”.


La siguiente en la lista fue Victoria Arredondo Lami, quien se comprometió a defender al trabajador y sus derechos, “sin revanchas personales, sin odio, ni persecuciones”.


El último fue José Luis Cabrera Raga, de la Sección 30 de Poza Rica, Veracruz, quien, sin más, dio gracias a Dios.


Como inspirado en el discurso I have a dream, de Martín Luther King, afirmó que tiene muchos sueños, como que todos los trabajadores tengan visa de Estados Unidos y que puedan laborar en la refinería de Deer Park.


Los nervios lo traicionaron y se perdió en su discurso, por lo que un largo silencio reinó en el Salón Tesorería. Se tranquilizó y volvió a enlistar más sueños, pero el tiempo se le acabó.


“Este 31 de enero juntos y unidos caminaremos más lejos. Muchas gracias, ¡te la sabes!”, terminó señalado al frente con su mano izquierda y emocionado.


Así, terminó el primer día de la inédita pasarela, la cual continuará este martes y el resto de la semana.