Australia ordenó la salida de todos sus diplomáticos de Ucrania


Scott Morrison, advirtió que una invasión “sin sentido” por parte de Moscú tendrá un “coste serio y significativo para Rusia”, tras considerar que el “Kremlin debería dar un paso atrás y retirarse incondicionalmente a sus propia frontera y dejar de amenazar a sus vecinos”


El Gobierno de Australia informó este martes de que ordenó a todos sus diplomáticos salir de Ucrania debido al “creciente riesgo” por el envío militar de Rusia a las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk, autoproclamadas repúblicas separatistas, con el objetivo de “mantener la paz”.

A mediados de mes Australia ya ordenó que todo el personal de la Embajada de Australia abandonara Kiev y se encontraba brindando servicios consulares en la ciudad ucraniana de Leópolis (Lviv), a 70 kilómetros de la frontera con Polonia.


“Nuestra Embajada y las operaciones en Lviv están cerradas temporalmente. Hemos desplegado a nuestros funcionarios australianos en el este de Polonia y Rumanía para brindar asistencia a los australianos que busquen salir de Ucrania”, dijo hoy en un comunicado la ministra de Exteriores de Australia, Marise Payne.

Con su evacuación, Australia, que ha instado a todos sus ciudadanos a salir de Ucrania, sigue los pasos de Estados Unidos, quien decidió enviar a sus diplomáticos a Polinia por razones de seguridad, sin que esto signifique que se socave el apoyo de Washington a Kiev, según aseguraron fuentes del país norteamericano.


Asimismo, Payne, quien se encuentra en Europa para abordar entre otros asuntos la crisis en Ucrania, explicó que el Ejecutivo de Camberra coordina estrechamente con Estados Unidos, Reino Unido, la Unión Europea y otras naciones la respuesta a la agresión rusa a Ucrania.

“Junto con nuestros socios, estamos preparados para anunciar sanciones rápidas y severas que apunten a personas y entidades rusas clave responsables de socavar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”, precisó la jefa de la diplomacia australiana.


Previamente, el primer ministro australiano, Scott Morrison, advirtió que una invasión “sin sentido” por parte de Moscú a Ucrania tendrá un “coste serio y significativo para Rusia”, tras considerar que “Rusia debería dar un paso atrás y retirarse incondicionalmente a sus propia frontera y dejar de amenazar a sus vecinos”.

El Gobierno de Australia, un aliado histórico de EEUU, ha manifestado en varias oportunidades que no tiene intenciones de desplegar tropas en el este de Europa porque tiene que mantener la seguridad en el Indopacífico, aunque contempla la posibilidad de proporcionarle equipo militar si se agudiza la crisis.


Asimismo, Camberra se ha comprometido a expandir la capacitación de los funcionarios ucranianos para contrarrestar los ciberataques, potencialmente de Rusia, tras la reunión el fin de semana entre Payne y su homólogo ucraniano, Dmytro Kuleba, en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich.