Centro de espionaje de Mancera operaba con 30 agentes para vigilar a morenistas


Entre los objetivos se han destacado políticos como el actual presidente Andrés Manuel López Obrador y sus más cercanos, entre ellos Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, además de Ricardo Monreal


La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) apuntó que la célula de espionaje con 30 agentes fue operada al servicio directo de la administración que encabezaba el perredista Miguel Ángel Mancera para ir contra altos perfiles políticos de Morena que ahora están en cargos como la presidencia de la república.


Hasta ahora, las autoridades no han señalado nombres directamente, pero reconocen que este caso es acorde a lo reportado en versiones periodísticas sobre los objetivos y quienes estaban detrás de la red de vigilancia ilegal que tenía su centro de operaciones en el edificio marcado con el número 15 de la calle Manuel Márquez Sterling, colonia Centro, alcaldía Cuauhtémoc.


Ulises Lara López, vocero de la FGJCDMX, reiteró que el espionaje fue planeado y ejecutado entre 2013 y 2018 desde el Gobierno Central, es decir, aquel que tenía a Miguel Ángel Mancera, así como a sus colaboradores al frente de la administración capitalina. Este 3 de junio detuvieron al tercer implicado, recuperaron equipos electrónicos y revelaron quiénes dirigían al resto de operadores.


De acuerdo con las investigaciones, integrantes del Ejecutivo de la Ciudad de México de esos años giraban instrucciones a la entonces Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, para que implementara la vigilancia ilegal junto con personal al mando del perredista.


Estos funcionarios tenían nexo con un comandante de relevancia, quien estaba en puesto de Dirección General de la dependencia ministerial. Este último fue encargado de organizar y dirigir un grupo especializado para espiar a políticos, académicos y sus familiares de la oposición morenista, incluidos quienes fungen actualmente en el Senado, la Cámara de Diputados, Gobierno capitalino y la propia FGJCDMX.


Ese vínculo, apuntó el vocero, servía para realizar una transferencia de dinero público para sostener a los espías. Además, el comandante enviaba sus informes y principales hallazgos al gobierno central de Mancera. Fue así como se constituyeron al menos 30 agentes y servidores que tenían a disposición la tecnología de la Procuraduría. Ellos procesaban los datos para reportar a sus superiores.


Tras el arresto de José Roberto Uribe Ruiz, quien se desempeñaba en la Unidad de Inteligencia Cibernética, la FGJCDMX ejecutó dos órdenes de cateo esta madrugada reciente. En las primeras intervenciones en la colonia San Diego Ocoyoacac, alcaldía Miguel Hidalgo, fue detenido Jesús Noé “N” por su probable participación en los delitos de violación de la comunicación privada y peculado.


Este sujeto fue trasladado al Reclusorio Varonil Norte, donde se encuentra Uribe Ruiz en prisión preventiva. Presuntamente, el segundo implicado almacenaba la información del espionaje en memorias USB y con ellas realizaba presentaciones, para después entregarlas a quienes las analizaban y le daban el visto bueno para entregarla al gobierno central.


Mientras que la segunda revisión fue en una casa de la colonia Providencia, alcaldía Gustavo A. Madero, donde se recuperaron medios electrónicos, dos computadoras y cuatro memorias USB. Todo fue puesto a disposición para integrarlos a la carpeta correspondiente. De modo que en menos de dos días suman dos detenciones de relevancia y se prevén más.


Previamente, la FGJCDMX informó que los espías quisieron destruir las evidencias en los equipos utilizados para no dejar rastros, pero una computadora portatil fue clave para encontrar fotografías, videos, correos electrónicos, audios, y todo tipo de archivos. La laptop fundamental fue entregada a las autoridades el 12 de julio de 2021.


Sobre el centro de espionaje en el gobierno de Mancera ya habían destacado diversos reportes de prensa, pero las indagatorias formales comenzaron el 5 de diciembre de 2018, cuatro días después de que el presidente López Obrador tomara posesión como jefe del Eejecutivo federal. El mandatario fue uno de los objetivos y las autoridades por fin han revelado cómo operaban los espías.


Presuntamente, los vigilantes intervenían comunicaciones de manera ilegal y se dirigían a aquellas personas del ámbito político, así como a sus familiares más cercanos. Es decir, que no solo iban contra los morenistas o potenciales candidatos a cargos públicos, sino quienes les rodeaban.


Con base en la información recabada elaboraban fichas de identidad. Además, diseñaban rutas y mapas de seguimiento, esto es, los lugares que frecuentaban o qué sitios visitaron. Todo ello servía para ejecutar planes con fines político-electorales, según confirmó Ulises Lara López, vocero de la FGJCDMX.


El seguimiento a Marcelo Ebrard derivó de sus vínculos cercanos con quien entonces solo era dirigente político y aspiraba al Ejecutivo federal, López Obrador. Para ese entonces, el tabasqueño ya se había deslindado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), para fundar su movimiento con allegados políticos y competir en las elecciones de 2018.


Para dar con sus objetivos, los espías de la entonces Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, se apoyaron de una camioneta blanca tipo van, adscrita a la institución ministerial. Con ese vehículo se acercaron para captar de manera precisa llamadas telefónicas y mensajes de texto.


Los encargados de operar el centro de espionaje sabían que se verían comprometidas sus operaciones, así como de sus altos mandos en la administración de Miguel Ángel Mancera, de ahí que desmantelaron las instalaciones en julio de 2018, cuando previeron que Claudia Sheinbaum asumiría como jefa de Gobierno de la Ciudad de México


Sin embargo, iniciaron las indagatorias y también fueron recuperados 41 discos duros que contenían registros de llamadas telefónicas, fichas de identidad, así como búsquedas en bases de datos y redes sociales de personajes políticos.


Otros informes señalan que las instalaciones de espionaje contaban con 42 computadoras, 12 motocicletas, 10 automóviles y drones, indumentaria y salarios que fueron pagados con dinero obtenido del presupuesto de la administración que lideraba Miguel Ángel Mancera.


Los reportes señalan que resta red de vigilancia extrajudicial fue establecida casi a un año de que el perredista comenzara sus gestiones en la Ciudad de México. Además de Sheinbaum, Ebrard y López Obrador, también se espió a Ricardo Monreal, Patricia Mercado, así como académicos y políticos que ascienden a una lista de 119 objetivos.


Según la FGJCDMX, se han solicitado Fichas Rojas a la Interpol México de la Fiscalía General de la República para evitar una posible fuga del país de las personas posiblemente involucradas. Los implicados podrían alcanzar una pena de 18 años tras las rejas, según su grado de participación.