Corea del Sur usará el reconocimiento facial para seguir a los contagiados


Corea del Sur ha subido otro peldaño en el uso tecnológico contra la pandemia.


En breve funcionará un programa piloto que seguirá los movimientos de los infectados a través de la inteligencia artificial y reconocimiento facial a través de las imágenes captadas en miles de cámaras en las calles.


Será más rápido y eficaz pero devuelve el debate de cuánta privacidad sacrificamos en nombre de la salud pública.


El sistema será implementado en Bucheon, ciudad de la costa occidental con casi un millón de habitantes.


El plan contempla que el material enviado por las 10,820 cámaras sea analizado por algoritmos de inteligencia artificial para identificar a los sujetos y sus contactos.


Sus virtudes han sido subrayadas en el escrito de más de 100 páginas que ha enviado la ciudad al Ministerio de Ciencia, Información y Comunicación.


Podrá seguir hasta a diez personas simultáneamente en apenas cinco o diez minutos en contraste con la media hora que se demoraba hasta ahora el control de una sola por métodos más artesanales.


Bastará, además, con un equipo de una decena de operarios en la sala de máquinas.

Corea del Sur epitomizó el éxito asiático en los albores de la pandemia.


A su sociedad solidaria que asumía los sacrificios personales en tiempos convulsos añadió un refinado sistema de rastreo, análisis y tratamiento.


Pero la concienzuda labor detectivesca choca contra el comprensible cansancio del personal que encadena larguísimos turnos y con la necesidad de confiar en la veracidad de los testimonios de los afectados.