Estos alimentos ayudan a producir colágeno después de los 50 años
- hace 2 días
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Con el paso de los años, el cuerpo reduce de manera gradual la producción de colágeno, una proteína fundamental para la piel, los huesos, los músculos, los tendones y el cartílago. Aunque no existe un alimento que por sí solo pueda detener este proceso, sí hay opciones que aportan los nutrientes que el organismo necesita para producirlo.
Después de los 50 años, cuidar la alimentación puede ser una forma de favorecer la producción natural de esta proteína. El colágeno se encuentra de manera natural en tejidos animales, pero el cuerpo también puede fabricarlo a partir de los aminoácidos y nutrientes que obtiene de los alimentos.
De acuerdo con información de The Nutrition Source, del departamento de Nutrición de Harvard, la producción de colágeno no depende únicamente de comer alimentos que lo contengan. Para formar esta proteína se necesitan aminoácidos como la glicina, la prolina y la hidroxiprolina, además de nutrientes como el zinc y la vitamina C.
El envejecimiento es uno de los factores relacionados con la disminución de la producción de colágeno. A esto pueden sumarse otros factores, como la exposición excesiva al sol, fumar, consumir alcohol en exceso, dormir poco y la falta de ejercicio.
Por eso, más que buscar un solo alimento o recurrir directamente a suplementos, la alimentación equilibrada puede aportar distintos elementos que participan en la producción de colágeno. Entre ellos están las proteínas, los cereales integrales, las frutas y las verduras.
Proteínas, frutas y verduras: los alimentos que pueden apoyar al organismo
Según lo detallado por los expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard, entre los alimentos que pueden favorecer la producción de colágeno se encuentran aquellos ricos en proteínas, ya que aportan los aminoácidos que forman esta proteína. En este grupo están el pescado, las aves, la carne, los huevos, los lácteos, las legumbres y la soja.
El zinc también es importante para la producción de colágeno. Puede encontrarse en alimentos como los mariscos, las legumbres, las carnes, los frutos secos, las semillas y los cereales integrales. Otro nutriente relacionado con este proceso es la vitamina C. Para obtenerla mediante la alimentación, están los cítricos, las bayas, las verduras de hoja verde, los pimientos y los tomates.
También existen alimentos que contienen colágeno de manera natural. Se encuentra principalmente en productos de origen animal que conservan tejido conectivo, como algunos cortes de carne, además de los huesos y la piel de peces de agua dulce y salada.
El caldo de huesos es otra opción que suele asociarse con el colágeno. Se prepara cocinando huesos de animales a fuego lento en agua durante varias horas, aunque la cantidad de aminoácidos que aporta puede variar dependiendo del tipo de huesos, el tiempo de cocción y el procesamiento del producto.
La gelatina también está relacionada con el colágeno, pues se obtiene al hervir durante varias horas huesos, cartílagos y piel de animales. Cuando estos tejidos conectivos se descomponen, se obtiene la gelatina.
Sin embargo, comer colágeno no significa necesariamente que este llegue directamente a la piel o a las articulaciones, aseguran los expertos. Al llegar al estómago, el colágeno se descompone en aminoácidos que después son utilizados por el organismo de acuerdo con sus necesidades de proteínas.
Los suplementos de colágeno, disponibles en pastillas, polvos y otras presentaciones, se han vuelto populares por sus posibles beneficios para la piel y las articulaciones. Algunos contienen colágeno hidrolizado o péptidos de colágeno, que son formas descompuestas de esta proteína.
Las investigaciones disponibles han encontrado en algunos ensayos que los suplementos pueden mejorar la elasticidad de la piel y, en otros casos, favorecer la movilidad de las articulaciones o disminuir el dolor articular; sin embargo, buena parte de estos estudios tiene algún vínculo con industrias relacionadas con los productos, lo que dificulta determinar qué tan efectivos son realmente.
Además, existe incertidumbre sobre la composición exacta de algunos suplementos y sobre si cumplen lo que señalan sus etiquetas. Por ello, una alimentación equilibrada sigue siendo una de las formas de aportar al organismo los nutrientes relacionados con la producción de colágeno.












































































































