Texmelucan, el único municipio de Puebla entre los más violentos de México: la crisis policial detrás de los homicidios
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La tarde del lunes 13 de octubre de 2025, el sol caía a plomo sobre la junta auxiliar San Rafael Tlanalapan, perteneciente al municipio poblano de San Martín Texmelucan.
Aunque el calendario marcaba mediados de otoño, en la intersección de Camino Nacional y Escalerillas el calor se sentía denso.
Los clientes de un puesto ambulante de mariscos intentaban sofocarlo entre cervezas frías y cócteles, vivían la rutina de un inicio de semana. Nadie vio venir la motocicleta.
Dos hombres con ropa oscura frenaron frente al negocio. El copiloto bajó, sacó un fusil AR-15 y disparó ráfagas consecutivas contra un hombre de aproximadamente 40 años conocido en el barrio como “Yon Yon”.
Las balas lo derribaron en la entrada. Lo que siguió fue el caos: gritos, mesas volcadas, clientes arrojándose al suelo, otros corriendo a esconderse detrás de los camiones estacionados cerca. En unos segundos, el negocio quedó en silencio, con el hielo, los mariscos y la sangre mezclados sobre el pavimento.
Las patrullas municipales llegaron casi 30 minutos después de las primeras detonaciones. Los elementos acordonaron la escena con cinta amarilla.
Cuando el personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) asumió el control e inició la carpeta de investigación por homicidio doloso, la noche ya había caído sobre San Rafael Tlanalapan. Siete meses después, los archivos judiciales siguen abiertos. No hay detenidos.
Lo que ocurrió ese día no fue un hecho aislado. Fue, más bien, la representación exacta de una realidad cotidiana. Este relato es uno de los 57 homicidios registrados en San Martín Texmelucan durante 2025, una cifra que, de acuerdo con el Índice de Paz México 2026, colocó al municipio entre los más violentos del país.
Un instrumento que mide lo que los gobiernos prefieren no ver
Para entender dónde está parado San Martín Texmelucan, hace falta conocer el instrumento que lo midió.
El Índice de Paz México es elaborado cada año por el Institute for Economics & Peace, organismo internacional independiente con sede en Sídney que opera en más de 160 países.
No es una encuesta de percepción ni un reporte del Gobierno mexicano: es una medición externa que agrupa indicadores como tasas de homicidio, crímenes de la delincuencia organizada, delitos cometidos con armas de fuego y niveles de miedo a la violencia.
Su metodología es consistente año con año, lo que permite comparaciones reales a lo largo del tiempo y entre territorios.
Cuando un municipio aparece en sus rankings, no hay margen para el argumento de que “la metodología es distinta” –el mismo rasero se aplica a todos.
La edición 2026, presentada el 20 de mayo, analiza los municipios mexicanos con más de 150 mil habitantes, un universo de aproximadamente 90 localidades que concentran la mayor parte de la actividad económica, la población urbana y, también, la violencia organizada del país.
Dentro de ese grupo, San Martín Texmelucan se ubicó en el lugar 19 con las tasas de homicidio más altas de México: 57 asesinatos registrados en 2025, equivalentes a 41.3 muertes por cada 100 mil habitantes.
La tasa nacional ese mismo año fue de 18.1. La de Puebla como estado, de 8.1. Texmelucan superó dos veces y media el promedio del país, y quintuplicó el de su propia entidad.
El municipio que preside el morenista Juan Manuel Alonso Ramírez no solo está fuera de la media nacional, sino que la supera ampliamente.
Detrás de los números hay una realidad en la vida cotidiana de los texmeluquenses: padres que llamaban insistentemente para revisar el paradero de sus hijos, comerciantes que bajaban las cortinas antes del anochecer, vecinos que empezaron a mirarse con desconfianza.
El miedo. Pero este no llegó de golpe, se fue instalando delito por delito, mes tras mes, hasta volverse parte del paisaje.
Los datos son el termómetro más severo. En el primer semestre de 2025, las carpetas de investigación por homicidio doloso sumaron 31, un incremento del 19.2% respecto al mismo periodo del año anterior.
Cada carpeta puede contener una o más víctimas, según aclara la propia Fiscalía. Y los homicidios no llegaron solos: los robos de vehículos aumentaron 18.4%; las violaciones, 8.7%; la violencia familiar, 16.3%. El patrón es claro. En Texmelucan la inseguridad es la constante.







































































































