Decenas de autobuses llegaron a Mariupol para intentar evacuar a los civiles


Las autoridades ucranianas han cifrado en 75.000 los ciudadanos de Mariúpol evacuados a través de corredores humanitarios y ha informado de que otras 100.000 personas están a la espera de poder salir de la ciudad de forma segura


Una caravana de autobuses se dirigía el jueves a Mariúpol en un nuevo intento de evacuar gente de la asediada ciudad portuaria, mientras Rusia seguía atacando varios lugares de Ucrania antes de una nueva ronda de conversaciones para poner fin a los combates.


Después de que el ejército ruso aceptara un cese el fuego limitado en la zona, Cruz Roja indicó que sus equipos viajaban hacia Mariúpol con suministros médicos y de ayuda y confiaban en ayudar a sacar civiles de la maltrecha ciudad el viernes. Los intentos previos de establecer un corredor humanitario se han visto truncados.


Las fuerzas rusas, mientras tanto, atacaron suburbios de la capital retomados hace poco por Ucrania, según un funcionario regional. Los nuevos ataques en una zona donde Moscú había prometido reducir su ofensiva minaron la esperanza de que se estuvieran haciendo progresos para poner fin a la guerra. Autoridades ucranianas indicaron el día anterior que Rusia había empleado artillería contra las afueras de Kiev y otra ciudad donde había prometido reducir su actividad. Además, cifraron en 75.000 los ciudadanos de Mariúpol evacuados a través de corredores humanitarios e informaron de que otros 100.000 civiles están a la espera de poder salir de la ciudad de forma segura.


El Ministerio ruso de Defensa reportó nuevos ataques contra depósitos ucranianos de combustible el miércoles por la noche, y las autoridades ucranianas informaron de fuego de artillería en la ciudad nororiental de Járkiv y sus alrededores durante el último día.


Pese a esos combates, el ejército ruso dijo estar comprometido con un cese el fuego desde el jueves por la mañana en la ruta entre Mariupol y la ciudad de Zaporizhzhia, bajo control ucraniano.


La vice primera ministra de Ucrania, Iryna Vereshchuk, dijo que 45 autobuses saldrían para recoger civiles de la ciudad, que ha sido una de las más castigadas en la guerra. La comida, el agua y los suministros médicos escasean desde que Rusia cercó y empezó a bombardear la ciudad hace semanas. Los civiles que han logrado huir lo han hecho normalmente en vehículos privados, pero el número de vehículos que pueden circular en la ciudad también se ha reducido mucho, y queda poco combustible.