Extorsiones afectan vida nocturna en Cholula: bares abandonan la 14 Oriente
- Redaccion
- 31 jul 2025
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Es 2015. El ritual se repite cada noche de miércoles a domingo, una extensa fila de automóviles obstruye el tránsito de la calle 14 Oriente, es casi imposible circular en esta zona de San Andrés Cholula a partir de las nueve de la noche.
El olor a alcohol y tabaco se mezcla en cada cuadra con las luces y la música a todo volumen que brota de los bares y antros que ahí se ubican y que, al exterior, tienen a grupos de jóvenes esperando entrar. Diez años después, ese auge ya no existe. Fue, aparentemente, el cobro de piso.
En 2020, este y otros giros comerciales fueron en picada, producto de una crisis sanitaria global. Esta fue señalada como la principal causa del por qué los empresarios cerraron sus puertas en Cholula, pero a cinco años de la pandemia de Covid-19, diversos comercios locales parecen haberse recuperado, excepto los bares y antros.
Otras voces culpan al encarecimiento de las rentas, el desinterés de los estudiantes universitarios -principales clientes de este giro-, incluso, a los retenes de alcoholímetros instalados cada fin de semana en la Recta a Cholula y Camino Real a Cholula (las salidas primarias del municipio) por “espantar” a los clientes.
Pocos revelan, como si se tratase de un secreto que debe guardarse a toda costa, un motivo más: la extorsión arrodilló a los negocios.
El cobro de piso, exigido por delincuentes mediante amenazas, es un impuesto ilegal a locatarios a cambio de protección. Hace dos años, el municipio mostró los primeros signos de presencia de grupos criminales.
En mayo de 2023, la organización AC Consultores señaló, a través de la investigación “Presencia del Crimen Organizado en México”, a San Andrés Cholula en el mapa de operación de al menos tres grupos criminales: el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y la banda local “El Grillo”.
Un año más tarde, en mayo de 2024, fue desmantelado un narcolaboratorio que operaba en el territorio, pero no por alguna de dichas células. Otro grupo estaba en la lista.
En octubre de 2024, medios locales documentaron una reciente muestra de este delito en el mismo municipio.
Un local de la Plaza Floresta, una miscelánea, fue consumido por el fuego, producto de un incendio supuestamente provocado.
Los responsables colocaron una manta de advertencia al dueño del establecimiento: “Primer y último aviso, pagas o pagas”, se leía. Días más tarde, la hoy alcaldesa del territorio, Guadalupe Cuautle, descartó que el acto se tratase de un cobro de piso.
Esto no ha impedido que la 14 Oriente pierda su atractivo comercial, es una zona transitada, con demanda de diversos servicios por los universitarios que habitan a su alrededor.
Algunos locales son rentados todavía, pero el negocio que alberga no dura más de tres meses, especialmente si se trata de un nuevo bar, o centro nocturno, coinciden voces entrevistadas por este diario.
Otros, que una década atrás fueron sede de populares antros y guardan su recuerdo en la fachada donde aún se distingue el nombre del lugar, insisten con letreros de “Se Renta”.














































































































