Alertan por aumento de agresividad escolar en presencialidad en Puebla


Rodolfo Cruz, investigador de la Upaep, consideró necesario trabajar para que las escuelas no sean espacios adversos.


Ante el regreso presencial escalonado en más de 14 mil escuelas del estado de Puebla, la posibilidad de que se presenten entornos de violencia está presente por los problemas que vivieron los estudiantes durante el confinamiento y las nuevas formas de convivencia.


De acuerdo con el análisis de Rodolfo Cruz Vadillo, investigador de los Posgrados en Investigación Educativa de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), los estudiantes dejaron de convivir por más de dos años y ante el regreso a las aulas y el fin de la educación a distancia a partir del 25 de abril de este año, es necesario trabajar para que las escuelas no sean espacios adversos.


Resaltó que, si desde el inicio no se resuelven los conflictos que se comiencen a presentar ante una mayor cantidad de estudiantes en las escuelas, las aulas y los patios se pueden convertir en elementos de adversidad.


“En este momento, cuando hay estudiante que dejamos de convivir, ese es el gran tema. Lo que vamos a empezar a observar son nuevas disputas, conflictos que se van a dar en el aula. El espacio escolar se puede convertir en otro elemento adverso y construir las disposiciones para constituir espacios democráticos”, destacó.


En la actualidad, en diferentes comunidades del país y del estado se presentan momentos de violencia, ante lo cual es fundamental analizar el sentido y la importancia de las escuelas para generar entornos de sana convivencia.


“Se tiene que pensar el sentido que tiene la escuela frente a la violencia, es decir, por qué conviene que un estudiante siga en la escuela, para qué le sirve lo que está aprendiendo. El estudiante va a aprender a convivir con el otro, a construir ese lazo social con los compañeros, a construir relaciones solidarias”, apuntó.


Señaló que, con un mayor tiempo de los menores de edad y jóvenes en las escuelas, se reducen las posibilidades de que ingresen a grupos delictivos en donde podrían participar en actividades en las que predomina la violencia.


“Ahora, se nos permitirá que un estudiante que pase más tiempo en la escuela, con ello, tendrá menor probabilidad de ingresar al crimen organizado donde podría participar en eventos en donde predomine la violencia, como lo que ha sucedido en las últimas fechas en difernetes partes del país”, apuntó.


Añadió que la pandemia permitió reconsiderar el papel de la escuela y la forma natural en la que cada individuo logra aprendizajes a pesar de las dificultades y entornos complicados.