Presa de Valsequillo lejos de alcanzar su nivel pese a lluvias


unque han mostrado mejoría en el último mes, los niveles de la presa Manuel Ávila Camacho, conocida también como Valsequillo, se encuentran todavía lejanos a la capacidad total del embalse, pues de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el nivel del líquido almacenado actualmente es de apenas el 50 por ciento.


A inicios de agosto pasado la represa situada en Puebla capital permaneció durante varios días con tan sólo 61 hectómetros cúbicos de agua (hm³), lo cual representó el 20.2 por ciento de su capacidad real. Esa cifra fue la más baja registrada en Valsequillo durante la última década.


No obstante, después de que culminó el tercer y último riego del año, el cual fue aprovechado por las parcelas ubicadas en el Valle de Tecamachalco, la Conagua cerró las compuertas del embalse y dio inicio a la acumulación del líquido para 2023.


Por lo tanto, desde el primer día de agosto y hasta el 25 de septiembre, el nivel pasó de 61 a 152 hm³, es decir, hubo un incremento de 91 hm³. Si el nivel de precipitación en octubre próximo fuera similar, o al menos parecido, al del mes anterior, podrían alcanzarse los 243 hm³, sin embargo, esta cifra también estaría por debajo a los 301 hm³ que demanda la presa Manuel Ávila Camacho.


Cabe recordar que, tal como explicó previamente José Juan Zamorano Mendoza, director de la Facultad de Ingeniería en Agronomía de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), en entrevista con esta casa editorial, las condiciones meteorológicas de 2022 podrían ser adversas para el relleno del embalse, y los únicos meses para lograr el llenado son septiembre y octubre, pues ambos comprenden la temporada de lluvias.


En un escenario hipotético y poco deseable, esto provocaría modificaciones al riego de poco más de 20 mil 400 hectáreas que, según la Conagua, benefician a 13 mil usuarios del distrito 30.


No hay que olvidar que, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), las aguas que cada año descienden desde Valsequillo al Valle de Tecamachalco son utilizadas para sembrar maíz, frijol, alfalfa, sorgo y chile. Tan sólo en 2020, la utilidad de estos productos fue de 940 millones 183 mil 248 pesos.


Finalmente, el organismo federal detalló que las cuatro presas restantes se encuentran, en su mayoría, por debajo de su capacidad, no obstante sus niveles van aumentando progresivamente. En ese tenor, hasta el corte del 25 de septiembre, la represa de La Soledad, situada en Tlatlauquitepec, estaba al 43 por ciento; Necaxa, en Juan Galindo, al 63 por ciento; Nexapa, en Tlaola, al 102.8 por ciento; mientras que Tenango, en Huauchinango, al 91.15 por ciento.